«Todos nosotros hemos pasado por momentos graves, fuertes, no tan fuertes como éste, pero nosotros sabemos qué cosa se siente en el momento oscuro, en el momento del dolor, en el momento de las dificultades; nosotros lo sabemos. Pero ella, Sara, piensa: ‘¿Pero si yo me mato haré sufrir a mis padres?’ y se detiene, y reza. Y Tobit dice: ‘Esta es mi vida, vamos adelante’ y reza, y reza. Y ésta es la actitud que nos salva en los momentos graves: la oración. La paciencia: porque los dos son pacientes con su propio dolor. Y la esperanza de que Dios nos escuche y nos haga pasar estos momentos graves. En los momentos de tristeza, poca o tanta, en los momentos oscuros: oración, paciencia y esperanza. No hay que olvidar esto. Después de la prueba, el Señor está cerca de ellos y los salva. También hay momentos bellos, auténticos, como éste, no como aquellos momentos con belleza disfrazada, donde todo es artificioso, de fuegos artificiales, pero no es la belleza del alma. ¿Y qué hacen ambos en los momentos bellos? Dan gracias a Dios, dilatan el corazón en la oración de agradecimiento. (Santa Marta, 9 de junio de 2017)»

Fuente: Vatican News