El relato evangélico de hoy nos dice que María y José, «después de haber cumplido todo según la ley del Señor, regresaron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El Niño crecía —dice el Evangelio— y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba sobre Él» (vv. 39-40). Una gran alegría de la familia es el crecimiento de los hijos, como todos sabemos. Están llamados a desarrollarse y fortalecerse, a adquirir sabiduría y a recibir la gracia de Dios, exactamente como le sucedió a Jesús. Él es verdaderamente uno de nosotros: el Hijo de Dios se hace Niño, acepta crecer, fortalecerse, estar lleno de sabiduría, y la gracia de Dios está sobre Él. María y José tienen la alegría de ver todo esto en su Hijo, y esta es la misión hacia la cual está orientada la familia: crear las condiciones favorables para el crecimiento armónico y pleno de los hijos, para que puedan llevar una vida buena, digna de Dios y constructiva para el mundo. (Papa Francisco, Ángelus del 31 de diciembre de 2017).
Fuente: Vatican News
diciembre 30, 2025 a las 4:07 am
señor yo espero en ti
diciembre 30, 2025 a las 7:39 am
gloria a ti Señor amén
diciembre 30, 2025 a las 3:52 pm
Señor Jesús te pido que nunca me falte tu bendición ami y mi familia Amén que sea 🙏🙇🏻♀️🙏📖🙌🌹🌹
diciembre 30, 2025 a las 5:03 pm
Amén 🙏❤️