Con estas palabras Jesús da a entender que Dios responde siempre, que ninguna oración quedará sin ser escuchada. ¿Por qué? Porque Él es Padre y no se olvida de sus hijos que sufren. Sin duda, estas afirmaciones nos ponen en crisis, porque parece que muchas de nuestras oraciones no obtienen ningún resultado. ¿Cuántas veces pedimos y no fuimos escuchados —todos hicimos esta experiencia—, cuántas veces llamamos y encontramos una puerta cerrada? En esos momentos, Jesús nos recomienda insistir y no rendirnos. La oración siempre transforma la realidad, siempre. Si no cambian las cosas a nuestro alrededor, al menos cambiamos nosotros, cambia nuestro corazón. Jesús prometió el don del Espíritu Santo a cada hombre y a cada mujer que reza. Podemos estar seguros de que Dios responderá. La única incertidumbre es el tiempo, pero no tenemos duda de que Él responderá. Rezar es ya una victoria sobre la soledad y la desesperación. ¡Rezar! La oración cambia la realidad, no lo olvidemos. O cambia las cosas o transforma nuestro corazón, pero cambia siempre. Rezar es ya una victoria sobre la soledad y la desesperación. Es como ver cada fragmento de la creación que hierve en el sopor de una historia cuyo porqué a veces no entendemos. Pero está en movimiento, está en camino. ¿Y al final de cada camino, qué hay? Al final de la oración, al final de un tiempo en el que estamos rezando, al final de la vida, ¿qué hay? Hay un Padre que espera a todos y todo con los brazos abiertos. ¡Miremos a ese Padre! (Papa Francisco, Audiencia General del 9 de enero de 2019).
Fuente: Vatican News
febrero 26, 2026 a las 3:46 am
amen
febrero 26, 2026 a las 12:45 pm
Amén alabado sea tu santo nombre en los cielos y la tierra 🌎🙏🙇🏻♀️🙏🌹
febrero 26, 2026 a las 4:19 pm
Amén
febrero 26, 2026 a las 5:43 pm
ahí padre mío y espíritu santo por estar siempre en mi y por mis familias y hijos ayuda Jesús por Thiago amén
marzo 2, 2026 a las 12:21 pm
Amén… Espíritu Santo…