No sabía qué decir: “Sí, este se ha ido, ¿pero nosotros?”. En cualquier caso, la respuesta de Jesús es clara: “Yo os digo: no hay ninguno que haya dejado todo sin recibir todo”. No hay término medio: Ya lo ves, nosotros hemos dejado todo, recibiréis todo. Hay sin embargo. Esa medida desbordante con la que Dios da sus dones: “Recibiréis todo. Nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madres, padres, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, que no reciba ya ahora en este tiempo quedará sin recibir cien veces más en casas, hermanos, hermanas, madres, campos, y la vida eterna que vendrá”. Todo. El Señor no sabe dar menos de todo. Cuando Él dona algo, se dona a sí mismo, que es todo.

(Santa Marta 28 de febrero de 2022). Fuente: Vatican News