Si miramos a nuestro alrededor, nos damos cuenta de que existen muchas ofertas de alimento que no vienen del Señor y que aparentemente satisfacen más. Algunos se nutren con el dinero, otros con el éxito y la vanidad, otros con el poder y el orgullo. Pero el alimento que nos nutre verdaderamente y que nos sacia es sólo el que nos da el Señor.
(HOMILÍA SANTA MISA EN LA SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI 19 de junio de 2014). Fuente: Vatican News
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