«Es el Espíritu quien nos hace resucitar de nuestras limitaciones, de nuestras muertes, porque tenemos muchas, muchas necrosis en nuestra vida, en nuestra alma. El mensaje de la resurrección es este de Jesús a Nicodemo: debemos nacer de nuevo. Pero, ¿por qué deja lugar al Espíritu? Una vida cristiana, que se dice cristiana, que no deja lugar al Espíritu y no se deja llevar adelante por el Espíritu, es una vida pagana, disfrazada de cristiana. El Espíritu es el protagonista de la vida cristiana, el Espíritu -el Espíritu Santo- que está con nosotros, nos acompaña, nos transforma, vence con nosotros. Nadie ha subido jamás al cielo, sino Aquel que descendió del cielo, es decir, Jesús, descendió del cielo. Y él, en el momento de la resurrección, nos dice: «Recibid el Espíritu Santo», él será el compañero de vida, de la vida cristiana. (Santa Marta, 30 de abril de 2019)»
Fuente: Vatican News
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