Dios, de hecho, “no puede dejar de amar. Esa es nuestra seguridad”. Yo puedo rechazar ese amor, pero eso significaría elegir ser como el mal ladrón que rechazó el amor “hasta el final de su vida”, y aun así, al final, “el amor lo estaba esperando”. Incluso el hombre “más malvado, el peor blasfemo, es amado por Dios con la ternura de un padre, de un papá”, y —usando las palabras de Jesús—, “como una gallina con sus pollitos”. El Dios todopoderoso, el Creador, puede hacerlo todo; y, sin embargo, “Dios llora”, y “en esas lágrimas está todo su amor”. “Dios llora por mí cuando estoy separado de Él; Dios llora por cada uno de nosotros; Dios llora por los malvados, por aquellos que hacen tanto mal, tanto daño a la humanidad…”. En verdad, “Él espera, no condena, y llora. ¿Por qué? ¡Porque ama!” (Papa Francisco, Santa Marta, 29 de octubre de 2015).
Fuente: Vatican News
octubre 30, 2025 a las 9:07 am
amen amen
octubre 30, 2025 a las 8:24 pm
amén 🙏
octubre 30, 2025 a las 10:45 pm
Amén aleluya 🙏😇🙏🙇♀️❤️
octubre 30, 2025 a las 10:46 pm
Amén aleluya🙏😇🙏🙇♀️🕊️
octubre 30, 2025 a las 10:46 pm
AMÉN🙏😇🙏🙇♀️