Es Él, la fuerza. Pero muchas veces, quien confía en el Señor no aparece, no tiene éxito, está escondido… pero es firme. No tiene su esperanza en decir, en la vanidad, en la soberbia, en los efímeros poderes de la vida… El Señor, la roca. La concreción de la vida cristiana nos hace avanzar y edificar sobre esa roca que es Dios, que es Jesús; en el sólido de la divinidad. No en las apariencias ni en la vanidad, en el orgullo, en las recomendaciones… No. La verdad. (Homilía Santa Marta, 6 diciembre 2018).

Fuente: Vatican News