¡Ignorar al pobre es despreciar a Dios! Ahora el rico reconoce a Lázaro y le pide ayuda, mientras que en vida fingía no verlo. —¡Cuántas veces mucha gente finge no ver a los pobres! Para ellos los pobres no existen … Ningún mensajero y ningún mensaje podrán sustituir a los pobres que encontramos en el camino, porque en ellos nos viene al encuentro el mismo Jesús. (Audiencia General, 18 mayo 2016)
Fuente: Vatican News
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