«La fe o es misionera o no es fe. La fe no es una cosa sólo para mí, para que yo crezca con la fe: la fe debe ser transmitida, debe ser ofrecida, especialmente con el testimonio: “Id, que la gente vea cómo vivís” (cf. v. 15). La fe es social, es para todos: “Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación” (v. 15). Y esto no significa hacer proselitismo, como si yo fuera un equipo de fútbol que hace proselitismo o fuese una sociedad de beneficencia. No, la fe es “nada de proselitismo”. Es hacer ver la revelación, para que el Espíritu Santo pueda actuar en la gente mediante el testimonio: como testigo, con el servicio. El servicio es un modo de vivir: si digo que soy cristiano y vivo como un pagano, ¡no vale! Esto no convence a nadie. Si digo que soy cristiano y vivo como tal, eso atrae. Es el testimonio. Pidamos al Señor que nos ayude a vivir nuestra fe de esta manera: fe de puertas abiertas, una fe transparente, no “proselitista”, sino que haga ver: “Yo soy así”. Y con esta sana curiosidad, ayude a la gente a recibir este mensaje que los salvará. (Santa Marta, 25 de abril de 2020)»

Fuente: Vatican News