El pasaje evangélico de hoy nos lleva al Cenáculo donde, terminada la última Cena, los Apóstoles se sienten tristes y desconcertados. El motivo es que las palabras de Jesús suscitan interrogantes inquietantes: habla del odio del mundo hacia él y hacia los suyos, habla de su misteriosa partida y queda todavía mucho por decir, pero por el momento los Apóstoles no pueden soportar esa carga (cf. Jn 16, 12). Para consolarlos les explica el significado de su partida: se irá, pero volverá; mientras tanto no los abandonará, no los dejará huérfanos. Enviará al Consolador, al Espíritu del Padre, y será el Espíritu quien les dará a conocer que la obra de Cristo es obra de amor: amor de él que se ha entregado y amor del Padre que lo ha dado. (…) el Espíritu Santo ilumina el corazón humano y, al revelar a Cristo crucificado y resucitado, indica el camino para llegar a ser más semejantes a él, o sea, ser «expresión e instrumento del amor que proviene de él» (Deus caritas est, 33). (Benedicto XVI – Homilia en la solemnidad de Pentecostés, 4 de junio de 2006).
Fuente: Vatican News
mayo 12, 2026 a las 5:37 am
amen
mayo 12, 2026 a las 1:40 pm
Amén🙏🏻🙇🏻♀️🙏🏻📖🕊️
mayo 12, 2026 a las 1:41 pm
Dios eres grande
y maravilloso pongo toda mi fe y esperanza en ti, Amen.
mayo 12, 2026 a las 1:46 pm
amén nuestro señor Jesucristo
mayo 12, 2026 a las 4:54 pm
Gloria a ti señor jesus
mayo 12, 2026 a las 9:02 pm
Amén 🙏 🙌