Mons. V铆ctor Manuel Fern谩ndez

La Biblia nos habla de un carisma del Esp铆ritu Santo que no siempre entendemos bien. Es una especie de聽oraci贸n en lenguas. 驴De qu茅 se trata?

San Pablo explica que se trata de una forma de expresi贸n que sirve s贸lo para comunicarse con Dios, no para comunicarse con los dem谩s, que no pueden comprenderlo (1 Corintios 14,2). Pero adem谩s, la misma persona que usa esta forma de expresarse no puede comprender con su mente lo que dicen sus palabras (14,14). Sin embargo, esta oraci贸n produce frutos, edifica realmente a la persona (14,4), y en su esp铆ritu es una verdadera oraci贸n, aunque la mente no comprenda (14,14).

驴Qu茅 significa esto? Que a veces, cuando nos entregamos a la oraci贸n, el Esp铆ritu Santo puede regalarnos una experiencia de profunda comunicaci贸n con Dios y de liberaci贸n interior, porque nos permite expresar lo que hay en lo profundo del coraz贸n sin tener que usar palabras comprensibles, sin necesitar armar frases o buscar palabras adecuadas. De hecho, es lo que sucede cuando suspiramos, cuando lloramos, cuando gemimos, etc. Alguna vez es necesaria esta liberaci贸n de las cosas m谩s profundas del coraz贸n en la presencia de Dios. 驴C贸mo se logra?

En primer lugar, pidiendo al Esp铆ritu Santo que nos ayude a聽gemir聽en nuestro interior (Romanos 8,15); pero tambi茅n intentando expresar lo que hay dentro de nosotros con una melod铆a, con una s铆laba repetida, con un gemido audible, con una canci贸n que poco a poco va perdiendo la letra y se va convirtiendo en un susurro, dejando que una melod铆a espont谩nea brote sin esfuerzo, con espontaneidad, sin controlarla demasiado. Pero sobre todo, cargando esos movimientos de nuestra voz con aquellas cosas, dulces o dolorosas, que guardamos dentro, que necesitamos expresar y nunca hemos logrado manifestar del todo en la presencia de Dios.

Es ciertamente una experiencia que nos ayuda a聽aflojar聽nuestro interior cargado y nos permite relativizar por un momento la importancia de las cosas que nos agobian, nos aturden, nos angustian. Pidamos al Esp铆ritu Santo que nos regale esa experiencia liberadora.