Tenían miedo de la cruz. El mismo Pedro, después de aquella solemne confesión en la región de Cesarea de Filipo, cuando Jesús vuelve a decir esto, reprende al Señor, diciendo: “¡No, nunca, Señor! ¡Esto no!”. Tenía miedo de la cruz. Pero no solo los discípulos, no solo Pedro. En verdad, también Jesús le tenía miedo; pero «Él no podía engañarse. Él sabía. Y era tanto el miedo que esa tarde del jueves sudó sangre». Incluso le pidió a Dios: «Padre aleja de mí este cáliz»; pero, agregó, «que se cumpla tu voluntad. Y esta es la diferencia. (…) debemos pedir la gracia de no huir de la cruz cuando llegue. (…) Muy cerca de Jesús, en la cruz, estaba su madre. Tal vez hoy, el día en el que la invocamos, será bueno pedirle la gracia de que no se nos quite el temor, porque eso debe estar presente. Pidámosle la gracia de no huir de la cruz. Ella estaba allí y sabe cómo se debe estar cerca de la cruz». (Francisco – Homilía Santa Marta, 28 de septiembre de 2013).
Fuente: Vatican News
septiembre 26, 2026 a las 6:42 am
Amén 🙏