“No apacientes con la cabeza hacia arriba, como el gran dominador, no: apacentar con humildad, con amor, como hizo Jesús. Ésta es la misión que Jesús encomienda a Pedro. Sí, con los pecados, con las equivocaciones. Tanto es así que precisamente después de este diálogo, Pedro hace un resbalón, una equivocación, es tentado por la curiosidad y le dice al Señor: “¿Pero este otro discípulo dónde irá, ¿qué hará?”. Pero con amor, en medio de sus equivocaciones, de sus pecados… con amor: “Porque estas ovejitas no son tus ovejitas, son mis ovejitas”, dice el Señor. “Ama. Si tú eres mi amigo, debes ser amigo de éstos”.

(Santa Marta 2 de junio de 2017). Fuente: Vatican News