Jesús sabe cuánto puede pesar la vida. Sabe que muchas cosas cansan al corazón… Ante todo esto, la primera palabra de Jesús es una invitación a moverse y reaccionar: “venid”. El error, cuando las cosas van mal, es permanecer donde se está… Jesús no nos quita los pesos de la vida, sino la angustia del corazón; no nos quita la cruz, sino que la lleva con nosotros. Y con Él cada peso se hace ligero (cf. v. 30) porque Él es el descanso que buscamos. (Ángelus 9 julio 2017).
Fuente: Vatican News
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