Para ir adelante y crecer en el camino de la vida no hay que tener miedo, hay que tener confianza. No debemos pensar que Él es un patrón malo, duro y severo que quiere castigarnos. Si dentro de nosotros está esta imagen equivocada de Dios, entonces nuestra vida no podrá ser fecunda, porque viviremos en el miedo y este no nos conducirá a nada constructivo; de hecho, el miedo nos paraliza, nos autodestruye. (Ángelus, 19 noviembre 2017).
Fuente: Vatican News
Deja una respuesta