La esperanza es un don, es un regalo del Espíritu Santo y por esto Pablo dirá que no decepciona jamás. Y también tiene un nombre. Y este nombre es Jesús: no se puede decir que se espera en la vida si no se espera en Jesús. No se trataría de esperanza —precisó—, sino de buen humor, optimismo. Jesús no es un sanador, es un hombre que recrea la existencia. Y esto nos da esperanza, porque Jesús ha venido precisamente para este gran milagro, para recrear todo. Tanto que la Iglesia, en una bellísima oración, dice: Tú, Señor, que has sido tan grande, tan maravilloso en la creación, pero más maravilloso en la redención…. Así que, la gran maravilla es la gran reforma de Jesús. Y esto nos da esperanza: Jesús que recrea todo. Y cuando nos unimos a Jesús en su pasión con Él rehacemos el mundo, lo hacemos nuevo. (Homilía Santa Marta, 3 septiembre 2013).

Fuente: Vatican News