También hoy hay quien viene a insistirnos una y otra vez diciendo: “No, la santidad está en estos preceptos, en estas cosas, tenéis que hacer esto y esto”, y nos proponen una religiosidad rígida, la rigidez que nos quita esa libertad en el Espíritu que nos da la redención de Cristo. Estad atentos ante la rigidez que os proponen, estad atentos. Porque detrás de toda rigidez hay algo feo, no está el Espíritu Santo. (…) Dios siempre está cerca de nosotros con su bondad. Es como aquel padre que todos los días subía a la terraza para ver si volvía el hijo: el amor del Padre no se cansa de nosotros. Pidamos la sabiduría de ser conscientes siempre de esta realidad y de echar a los fundamentalistas que nos proponen una vida de ascesis artificial, lejana de la resurrección de Cristo. La ascesis es necesaria, pero la ascesis sabia, no artificial. (Audiencia general del 1 de septiembre de 2021)

Fuente: Vatican News