««A vino nuevo, odres nuevos». Aquí está «la novedad del Evangelio». «¿Qué nos trae el Evangelio? Alegría y novedad». «Estos doctores de la Ley estaban encerrados en sus preceptos, en sus prescripciones». (…) «Alguno de vosotros puede decirme: pero padre, ¿los cristianos no tienen ley? ¡Sí! Jesús dijo: no vengo a abolir la Ley, sino a darle plenitud». Y «la plenitud de la Ley, por ejemplo, son las bienaventuranzas, la ley del amor, el amor total, como Él, Jesús, nos amó». (…) Por eso «la Iglesia nos pide a todos nosotros algunos cambios. Nos pide que dejemos de lado las estructuras anticuadas: ¡no sirven! Y que tomemos odres nuevos, los del Evangelio». “no se puede entender la mentalidad, por ejemplo, de estos doctores de la ley, de estos teólogos fariseos, con el espíritu del Evangelio. Son cosas diferentes». De hecho, «el estilo del Evangelio es un estilo diferente, que lleva la ley a la plenitud» pero «de una manera nueva: es vino nuevo, en odres nuevos». (Homilía Santa Marta, 5 septiembre 2014)»
Fuente: Vatican News
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