«El Señor dice a Pablo: «no tengas miedo; sigue hablando». «no es una actitud cristiana», sino «una actitud, podemos decir, de un alma encarcelada, sin libertad, que no tiene libertad de mirar adelante, de crear algo, de hacer el bien». «No, está este peligro, está este otro y ese otro» … «¡Qué lástima, el miedo hace mal!» Pero «la alegría cristiana no es una simple diversión, no es una alegría pasajera». Más bien, «la alegría cristiana es un don del Espíritu Santo: es tener el corazón siempre alegre porque el Señor ha vencido, el Señor reina, el Señor está a la derecha del Padre, el Señor me miró a mí, me envió, me dio su gracia y me hizo hijo del Padre». He aquí lo que de verdad es «la alegría cristiana». Un cristiano, por lo tanto, «vive en la alegría». (Homilía Santa Marta, 15 de mayo de 2015)»

Fuente: Vatican News