Jesús promete dar alivio a todos, pero nos hace también una invitación, que es como un mandamiento: «Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón» (Mt 11, 29). El «yugo» del Señor consiste en cargar con el peso de los demás con amor fraternal. Una vez recibido el alivio y el consuelo de Cristo, estamos llamados a su vez a convertirnos en descanso y consuelo para los hermanos, con actitud mansa y humilde, a imitación del Maestro. La mansedumbre y la humildad del corazón nos ayudan no sólo a cargar con el peso de los demás, sino también a no cargar sobre ellos nuestros puntos de vista personales, y nuestros juicios, nuestras críticas o nuestra indiferencia. (Papa Francisco, Ángelus del 6 de julio de 2014).
Fuente: Vatican News
diciembre 10, 2025 a las 2:18 am
Gloria a Dios
diciembre 10, 2025 a las 4:11 am
eres nuestro buen maestro
diciembre 10, 2025 a las 5:40 am
amen
diciembre 10, 2025 a las 1:03 pm
Amén
diciembre 10, 2025 a las 6:25 pm
así será mí jesús madre virgen María gracias hoy siento ese alivio mí jesús yo se que viene cosa buena padre mioo para mí familia
diciembre 11, 2025 a las 8:23 pm
Amén aleluya gloria a Dios 🙏😇🙏📖🙇🏻♀️