Con su predicación sobre el Reino de Dios, Jesús se opone a una religiosidad que no involucra la vida humana, que no interpela la conciencia ni su responsabilidad frente al bien y al mal. Esto también se muestra en la parábola de los dos hijos, propuesta en el Evangelio de Mateo (cf. 21, 28-32). Ante la invitación del padre a ir a trabajar a la viña, el primer hijo responde impulsivamente: «no, no voy», pero después se arrepiente y va; en cambio, el segundo hijo, que responde de inmediato «sí, sí, papá», en realidad no lo hace, no va. La obediencia no consiste en decir «sí» o «no», sino siempre en actuar, en cultivar la viña, en realizar el Reino de Dios, en practicar el bien. Con este ejemplo sencillo, Jesús quiere superar una religión entendida solo como práctica exterior y habitual, que no incide en la vida ni en las actitudes de las personas: una religiosidad superficial, meramente «ritual», en el mal sentido de la palabra. (Papa Francisco, Ángelus del 27 de septiembre de 2020).
Fuente: Vatican News
diciembre 16, 2025 a las 2:36 pm
señor Jesús no quiero orar pero aquí estoy por qué se que es importante por qué se que es necesario 🙇
diciembre 16, 2025 a las 3:33 pm
ahí padre celestial perdóname si fallo o algo madre mía virgen María no me deje te necesito virgen María
diciembre 16, 2025 a las 5:45 pm
Señor Jesús perdón por mis faltas cometidas perdón x ser unos hijos imperfectos amados por un padre perfecto 🙏🙏📖