El Evangelio de san Juan nos presenta un pasaje del largo discurso de despedida, pronunciado por Jesús poco antes de su pasión. En este discurso Él explica a los discípulos las verdades más profundas relacionadas con Él; y así se expresa la relación entre Jesús, el Padre y el Espíritu. Jesús sabe que está cerca de la realización del designio del Padre, que se cumplirá con su muerte y resurrección; por esto quiere asegurar a los suyos que no los abandonará, porque su misión será prolongada por el Espíritu Santo. Será el Espíritu quien prolongará la misión de Jesús, es decir, guiará a la Iglesia hacia adelante. Jesús revela en qué consiste esta misión. Sobre todo, el Espíritu nos conduce a entender muchas cosas que Jesús mismo tiene aún que decir (cf. Jn 16, 12). No se trata de doctrinas nuevas y especiales, sino de una plena comprensión de todo lo que el Hijo oyó del Padre y dio a conocer a los discípulos (cf. v. 15). El Espíritu nos guía por nuevas situaciones existenciales con una mirada dirigida a Jesús y, al mismo tiempo, abierto a los eventos y al futuro. Él nos ayuda a caminar en la historia firmemente radicados en el Evangelio y también con dinámica fidelidad a nuestras tradiciones y costumbres. (Francisco – Angelus, 22 de mayo de 2016).
Fuente: Vatican News
mayo 13, 2026 a las 10:39 am
Amén, Amén bendiciones en CJ❤️🙏🙌🌹
mayo 13, 2026 a las 3:10 pm
Ven señor Jesús aumenta mi fe y tambien aumenta la fé de mi hija no permitas que nos separemos de ti por ningun motivo Amén asi sea 🙏🏻🙇🏻♀️🙏🏻🕊️📖
mayo 13, 2026 a las 5:33 pm
amén mi espíritu Santo