El poder de Satanás no es infinito. Él es solo una criatura, poderosa por ser un espíritu puro, pero sigue siendo una criatura, con los límites propios de una criatura, subordinada a la voluntad y al dominio de Dios. Si Satanás actúa en el mundo por su odio contra Dios y contra Su Reino, es porque esto es permitido por la Divina Providencia, que con poder y bondad («fortiter et suaviter» — fuerte y suavemente) conduce la historia del hombre y del mundo. Aunque la acción de Satanás ciertamente provoca muchos daños —de naturaleza espiritual y, de manera indirecta, también de naturaleza física— tanto a las personas como a la sociedad, no es capaz de anular el fin último hacia el cual se orientan el hombre y toda la creación: el Bien (…). Así, toda la historia de la humanidad puede entenderse a la luz de la salvación plena, en la que está inscrita la victoria de Cristo sobre el «príncipe de este mundo». (San Juan Pablo II, Audiencia General del 20 de agosto de 1986).
Fuente: Vatican News
julio 1, 2026 a las 3:41 am
amen
julio 1, 2026 a las 1:20 pm
Amén señor Jesús 🙏🏻🙇🏻♀️🙏🏻📖🙌🏻🌹🕊️
julio 1, 2026 a las 5:51 pm
Gloria a ti mi señor Jesús