«¿Creo en esta esperanza, en que Él vendrá? ¿Tengo el corazón abierto, para advertir el signo de su presencia, cuando él llama a la puerta? El cristiano es un hombre o una mujer que sabe esperar a Jesús y por eso es un hombre o una mujer de esperanza. En cambio, el pagano -y muchas veces los cristianos nos comportamos como paganos- se olvida de Jesús, piensa en sí mismo, en sus cosas, no espera a Jesús».

(Homilía de Santa Marta, 21 de octubre de 2014). Fuente: Vatican News