“Mientras escuchaba la Palabra de Dios me acordé de este hermoso hecho del Evangelio, el gobernante orando por uno de sus subalternos, este centurión orando por uno de los suyos. Esto sigifica che los gobernantes también tienen que rezar por su pueblo del mismo modo que éste gobernante intercedía por un siervo o quizás por una sierva, del cual se sentía responsable. Como los gobernantes son responsables de la vida de un país, es esperanzador pensar que si el pueblo reza por ellos, los gobernantes a su vez podrán rezar por su pueblo, como este centurión que rezaba por su siervo”.
(Homilía desde Santa Marta, 16 de septiembre de 2019). Fuente: Vatican News
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