«La pregunta a Pedro –‘¿Quién soy yo para ti, para ustedes?’- sólo se entiende durante el camino, sólo después de un largo camino, un camino de gracia y de pecado, un camino de discipulado. Jesús no le dijo a Pedro y a sus Apóstoles ‘Conóceme’, sino ‘Sígueme’. Es este seguimiento de Jesús el que nos hace conocer a Jesús. Seguir a Jesús con nuestras virtudes e incluso con nuestros pecados, pero siempre seguir a Jesús. No es un estudio de cosas, que es necesario, sino una vida de discípulo».

(Homilía desde Santa Marta 20 de febrero de 2014). Fuente: Vatican News