Jesús nos hace esta advertencia: ¡Tengan cuidado con ustedes mismos! Tengan cuidado de no escandalizar ya que el escándalo es muy dañoso porque hiere la vulnerabilidad del pueblo de Dios, hiere la debilidad del pueblo de Dios, y muchas veces estas heridas se arrastran durante toda la vida. […] Cuántos cristianos con su mal ejemplo alejan a la gente, con su propia incoherencia: la incoherencia de los cristianos es una de las armas más fáciles que tiene el diablo para debilitar al pueblo de Dios y alejar al pueblo de Dios del Señor. Decir una cosa y hacer otra. […] Hoy puede ser un buen día para hacer un examen de conciencia sobre esto: ¿escandalizo o no y cómo?. De este modo podremos responder al Señor y acercarnos un poco más a él».
(Santa Marta 13 de noviembre de 2017). Fuente: Vatican News
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