Oh Cristo Jesús, te reconozco por Rey universal. Todo cuando ha
sido hecho, ha sido creado para Ti. Ejerce sobre mí tus derechos.
Renuevo mis promesas del bautismo, renunciando a Satanás, a
sus pompas y a sus obras, y prometo vivir cristianamente. Y, de
un modo particular, me obligo a hacer triunfar, según mis medios,
los derechos de Dios y de tu Iglesia. Divino Corazón de Jesús, te
ofrezco mis pobres acciones para obtener que todos los corazones
reconozcan tu sagrada realeza y para que, de esta manera, el reino
de tu paz se establezca en todo el universo. Amén.
octubre 9, 2025 a las 8:11 pm
gracias señor por tus palabras