Señor, la recuperación va más lenta de lo que quisiera. Hay días en que avanzo y otros en que siento que retrocedo, y me desanimo. Enséñame a tener paciencia con mi cuerpo y a no perder la esperanza. Que cada pequeño avance sea una señal de que tú sigues obrando en mí. Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío. San Juan Pablo II, que viviste tu enfermedad con fe y valentía, ruega por mí. Amén.
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