Jesús, sin embargo, no quiere cancelar los mandamientos que dio el Señor por medio de Moisés, sino que quiere darles plenitud. ¿Pero qué significa esta plenitud de la Ley? Jesús mismo nos responde con algunos ejemplos. Inicia desde el quinto mandamiento: Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”; … Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado (vv. 21-22). Con esto, Jesús nos recuerda que incluso las palabras pueden matar. Jesús propone a quien le sigue la perfección del amor: un amor cuya única medida es no tener medida, de ir más allá de todo cálculo. (Ángelus, 16 febrero 2014).

Fuente: Vatican News