««Debemos ser uno, uno solo, como Jesús y el Padre son uno». Y este es precisamente «el desafío de todos nosotros los cristianos: no dar lugar a la división entre nosotros, no dejar que el espíritu de división, el padre de la mentira entre en nosotros». Debemos, «buscar siempre la unidad» (…) El Señor rogó para que lográramos esto. «La Iglesia tiene mucha necesidad de esta oración de unidad, no sólo la de Jesús». Existe un consejo dado por el mismo Jesús: «Permaneced en mí». También esta es una gracia. (…) «Padre, este es mi deseo: que los que me has dado están conmigo donde yo estoy» para que «contemplen mi gloria». (Homilía Santa Marta, 21 mayo 2015)»

Fuente: Vatican News