Hay sacerdotes que, al leer este pasaje del Evangelio, este y otros, dicen: «Pero Jesús curó a una persona de una enfermedad mental». Leen esto, ¿verdad? Es cierto que en aquella época la epilepsia podía confundirse con la posesión demoníaca; ¡pero también es cierto que el demonio estaba allí! Y no tenemos derecho a simplificar las cosas, como si dijéramos: «Todas estas personas no estaban poseídas; eran enfermos mentales». ¡No! La presencia del demonio está en la primera página de la Biblia, y la Biblia también termina con la presencia del demonio, con la victoria de Dios sobre él. (Papa Francisco – Homilía en Santa Marta, 11 de octubre de 2013).
Fuente: Vatican News
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