El Espíritu Santo nos enseña que es Dios quien «hace las cosas». Hacemos un poco, pero es Él quien ‘hace las cosas’ de la Iglesia, y la oración es la que lleva a la Iglesia hacia adelante. La oración en primer lugar. Luego, las otras cosas. Pero cuando las otras cosas le quitan espacio a la oración, algo no funciona. Y la oración es fuerte. Jesús lo dijo: «Voy al Padre, y todo lo que pidan en mi nombre al Padre, lo hará, para que el Padre sea glorificado». Así la Iglesia sigue adelante, con la oración, el coraje de la oración.

(Santa Marta 10 de mayo de 2020). Fuente: Vatican News