¿Por qué nos pide Jesús amar a nuestros enemigos, es decir, un amor que supera las capacidades humanas? En realidad, la propuesta de Cristo es realista, pues considera que hay demasiada violencia e injusticia en el mundo y, por lo tanto, esta situación no se puede superar a menos que la contrarrestemos con algo más de amor, algo más de bondad. Este «algo más» viene de Dios: es su misericordia, encarnada en Jesús y la única que puede «convertir» el mundo del mal al bien, a partir de ese pequeño y decisivo «mundo» que es el corazón humano. Este pasaje evangélico se considera la carta magna de la no violencia cristiana, que no consiste en ceder ante el mal según una falsa interpretación de «poner la otra mejilla» (cf. Lc 6,29), sino en responder al mal con el bien (cf. Rm 12,17-21), rompiendo así la cadena de la injusticia. Por lo tanto, es evidente que la no violencia para los cristianos no es una mera táctica, sino una forma de ser, la actitud de quienes están tan convencidos del amor y el poder de Dios que no temen enfrentarse al mal únicamente con las armas del amor y la verdad. (Papa Benedicto XVI, Ángelus, 18 de febrero de 2007).
Fuente: Vatican News
junio 18, 2025 a las 2:09 pm
A mi parecer me gustaria escuchar que lo que se escribe tuviera la voz de en este caso el papa. que es el que lo esta diciendo.