Por Mons. Victor Manuel Fernández
El Espíritu Santo le da a nuestras luchas una finalidad profunda. Por amor al hermano, sabemos que lo mejor que podemos regalarle es a Jesús; y por amor a Jesús, no podemos dejar de hablar de él. Si un día resolviéramos todos nuestros problemas pero no lo tuviéramos a él, seguiríamos siendo infelices. Pero eso es imposible, porque nunca podremos resolver todos nuestros problemas sin él. Porque sin él comienza a reinar el egoísmo, el odio, el orgullo, los vicios, la tristeza. Y entonces nada puede darnos esperanza. Por eso, el Espíritu siempre quiere llevarnos a Jesús, siempre nos abre el oído para escuchar su Palabra, y siempre nos impulsa a evangelizar, a llevar a Jesús a los demás.
Todo esto se une en la misión que tienen los laicos en el mundo. Ellos necesitan invocar permanentemente al Espíritu Santo para llenar el mundo de la presencia de Cristo. Para que los hogares, los lugares de trabajo, los barrios, las asociaciones, y todos los ambientes se inunden de esperanza, de dinamismo, de la vida maravillosa que Jesús nos propuso.
¿Pero por qué el Espíritu Santo no cambia el mundo? ¿Acaso no puede?
Por supuesto que puede, pero no quiere hacerlo sin nosotros. Quiere cambiar las cosas a través de nosotros. Y si no cambian es porque muchos no somos instrumentos dóciles. ¿Cómo está tu docilidad al Espíritu Santo?
junio 16, 2025 a las 11:21 am
espíritu Santo fuente de luz ilumíname
junio 16, 2025 a las 5:31 pm
No es Dios q no cambia si no uno mismo cuando vomos acercandono a mismos Dios el no tramforma si nosotros lo dejamos
junio 16, 2025 a las 8:10 pm
amen
junio 16, 2025 a las 8:21 pm
gracias adios muy bueno
junio 17, 2025 a las 5:08 am
Dios es amor y paz en medio de la oscuridad por que nos protege y nos cuida nuestras almas
junio 17, 2025 a las 5:10 am
Nuestro padre celestial nos protege y cuida
junio 17, 2025 a las 4:58 pm
todas verdades para seguirlas y prácticas
junio 17, 2025 a las 6:48 pm
Amén la gloria sea Pará ti señor