Cuando Pedro comenzó a decir a Jesús: «Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido», la respuesta de Jesús fue clara: no hay ninguno que haya dejado todo por causa de Mí que no reciba todo en cambio. Recibirán todo con aquella medida desbordante con la que Dios da sus dones: Lo recibirán todo. «En verdad les digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos o tierras por causa de Mí y por causa del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y tierras junto con persecuciones; y en el siglo venidero, la vida eterna».
(Santa Marta, 28 de febrero de 2017). Fuente: Vatican News
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