En la sociedad contemporánea vivimos una situación precaria en varios aspectos, marcada por la inseguridad y por la fragmentación de las decisiones. Muchas veces faltan puntos de referencia sólidos en los que inspirar nuestra vida. Por eso, se vuelve cada vez más importante construir el edificio de nuestra existencia y nuestras relaciones sociales sobre la roca firme de la Palabra de Dios, dejándonos guiar por el Magisterio de la Iglesia. Se entiende cada vez más el valor determinante de la afirmación de Jesús cuando dice: «Todo el que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos contra aquella casa, pero no se cayó, porque estaba cimentada sobre roca» (Mt 7, 24-25). El Señor está con nosotros, actúa con la fuerza de su Espíritu. (Papa Benedicto XVI, Encuentro con el Movimiento Renovación en el Espíritu Santo, 26 de mayo de 2012).

Fuente: Vatican News