Desde el principio, por tanto, Jesús muestra su predilección por las personas que sufren en el cuerpo y en el espíritu: es una predilección de Jesús acercarse a las personas que sufren tanto en el cuerpo como en el espíritu. Es la predilección del Padre, que Él encarna y manifiesta con obras y palabras. Sus discípulos han sido testigos oculares, han visto esto y después lo han testimoniado. Pero Jesús no los ha querido solo espectadores de su misión: les ha involucrado, les ha enviado, les ha dado también a ellos el poder de sanar a los enfermos y de expulsar a los demonios (cf. Mt 10,1; Mc 6,7). Y esto ha proseguido sin interrupción en la vida de la Iglesia, hasta hoy. Y esto es importante. Cuidar de los enfermos de todo tipo no es para la Iglesia una “actividad opcional”, ¡no! No es algo accesorio, no. Cuidar de los enfermos de todo tipo forma parte integrante de la misión de la Iglesia, como lo era de la de Jesús. Y esta misión es llevar la ternura de Dios a la humanidad sufriente. (Francisco – Angelus, 7 de febrero de 2021).
Fuente: Vatican News
enero 14, 2026 a las 12:56 pm
gloria a ti señor jesus
enero 14, 2026 a las 5:07 pm
amén amén mi señor Jesús y ayudame y guíame siempre y Amis hijos también y Víctor entra en su corazón dale paz mi Jesús mío bendicelo como lo está haciendo conmigo mi Jesús gracias gracias amén amén
enero 14, 2026 a las 5:57 pm
Gloria a Dios aleluya Amén 🙏🙇🏻♀️🙏🙌📖🌹🌹
enero 14, 2026 a las 7:33 pm
Amén 🙏 🙌