Enseñar y recordar. Esta es la tarea del Espíritu Santo. Nos enseña: nos enseña el misterio de la fe, nos enseña a entrar en el misterio, a entender el misterio un poco más. Nos enseña la doctrina de Jesús y nos enseña cómo desarrollar nuestra fe sin cometer errores. El Espíritu nos ayuda a crecer en la comprensión de la fe.

(Homilía Casa Santa Marta, 11 mayo 2020). Fuente: Vatican News