«Dios dijo a Moisés: “Quien mira la serpiente será sanado”; Jesús dice a sus enemigos: “cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis que Yo Soy”». En resumen, explicó, «quien no mira la cruz, así, con fe, morirá en sus propios pecados, no recibirá esa salvación». (…) Es oportuno preguntarse: «¿cómo llevo yo la cruz: como un recuerdo? ¿Cuándo hago la señal de la cruz, soy consciente de lo que hago? ¿Cómo llevo yo la cruz: solamente como un símbolo de pertenencia a un grupo religioso? (…) «¿he aprendido a llevarla sobre los hombros, donde hace daño?». Cada uno de nosotros hoy mire al crucifijo, mire a este Dios que se ha hecho pecado para que nosotros no muramos en nuestros pecados. (Homilía da Santa Marta, 4 abril 2017)»