Cuando hay una gran tormenta en el mar y la barca está tapada por las olas, los discípulos gritan: «¡Salvanos, Señor, que nos hundimos!» El miedo es una tentación del demonio. Tener miedo de seguir adelante en el camino del Señor. Mirar al Señor, contemplarlo, nos da esa maravilla tan linda de un nuevo encuentro con Él. «Señor, siento esta tentación, quiero quedarme en esta situación de pecado. Señor, tengo curiosidad por saber cómo son esas cosas. Señor, tengo miedo…», pero después los discípulos miraron a Jesús: «¡Salvanos, Señor, que nos hundimos!» Y ahí vino la maravilla del nuevo encuentro con Él. No seamos ingenuos, ni tibios: seamos valientes, firmes. Sí, somos débiles, pero tenemos que ser valientes incluso dentro de nuestra fragilidad. Y muchas veces, nuestra valentía se tiene que expresar en una huida. No mirar para atrás, para no caer en una nostalgia engañosa, pero tampoco tener miedo, y siempre mirar al Señor. (Papa Francisco, Homilía en la Capilla de la Casa Santa Marta, 7 de julio de 2013).
Fuente: Vatican News
julio 1, 2025 a las 3:47 am
señor padre amado ayúdame no me dejes hundir
julio 2, 2025 a las 8:03 am
en el comentario del dia 1 de Julio fue escrito para mi lo necesitaba dios Les bendiga adelante en lo pequeno Dios have lo grande..