Esto quita la capacidad de comprender la revelación de Dios, de comprender el corazón de Dios, de comprender la salvación de Dios —la llave del conocimiento—. Podemos decir que es un olvido grave. Porque nos olvidamos de la gratuidad de la salvación, nos olvidamos de la cercanía de Dios y de su misericordia. Y justamente quienes se olvidan de la gratuidad de la salvación, de la cercanía de Dios y de su misericordia, se llevan la llave del conocimiento. (…) Y esto pasa hoy, porque los fariseos, los doctores de la ley no fueron solo de aquel tiempo: hasta hoy hay muchos. Por eso hay que rezar por nosotros, los pastores, para que no perdamos la llave del conocimiento y no cerremos la puerta ni a nosotros ni a quienes quieran entrar..
Fuente: Vatican News
agosto 25, 2025 a las 9:45 am
amen amen
agosto 25, 2025 a las 8:03 pm
amén 🙏