La multitud se agolpa alrededor de Jesús, mientras algunos pescadores desanimados, entre ellos Simón Pedro, lavaban sus redes después de una noche de pesca que había salido mal. Y he aquí que Jesús entra justamente en la barca de Simón; luego lo invita a remar mar adentro y a echar nuevamente las redes (cf. Lc 5, 1-4). […] No era un momento adecuado para pescar, en plena luz del día, pero Pedro confía en Jesús. No se apoya en las estrategias de los pescadores, que conocía bien, sino en la novedad de Jesús. En esa admiración que lo llevaba a hacer lo que Jesús le decía. Así es también para nosotros: si acogemos al Señor en nuestra barca, podemos ir mar adentro. Con Jesús, navegamos en el mar de la vida sin temor, sin dejarnos llevar por la desilusión cuando no pescamos nada, y sin caer en el “ya no hay nada que hacer”. Siempre, tanto en la vida personal como en la de la Iglesia y la sociedad, hay algo hermoso y valiente que se puede hacer, siempre. Podemos recomenzar siempre: el Señor nos invita a ponernos siempre en camino porque Él abre nuevas posibilidades. Aceptemos entonces la invitación: dejemos a un lado el pesimismo y la desconfianza, y vayamos mar adentro con Jesús. También nuestra pequeña barca vacía será testigo de una pesca milagrosa. (Papa Francisco, Ángelus del 6 de febrero de 2022).
Fuente: Vatican News
septiembre 4, 2025 a las 11:43 am
señor Jesús gracias por tu presencia y compañía
septiembre 4, 2025 a las 12:40 pm
amén 🙏
septiembre 5, 2025 a las 7:26 pm
AMÉN🙏😇🙏📖🙇♀️❤️