Esta madre demuestra haber intuido que la bondad del Dios Altísimo, presente en Jesús, está abierta a toda necesidad de sus criaturas. Esta sabiduría plena de confianza toca el corazón de Jesús y le arrebata palabras de admiración: «Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas» (v. 28). ¿Cuál es la fe grande? La fe grande es aquella que lleva la propia historia, marcada también por las heridas, a los pies del Señor pidiéndole que la sane, que le dé sentido. Cada uno de nosotros tiene su propia historia y no siempre es una historia limpia; muchas veces es una historia difícil, con muchos dolores, muchos problemas y muchos pecados. (…) Siempre hay cosas feas en una historia, siempre. Vamos donde Jesús, llamamos al corazón de Jesús y le decimos: “¡Señor, si Tú quieres, puedes sanarme!”. Y nosotros podremos hacer esto si tenemos delante de nosotros el rostro de Jesús, si nosotros entendemos cómo es el corazón de Cristo: un corazón que tiene compasión, que lleva sobre sí nuestros dolores, que lleva sobre sí nuestros pecados, nuestros errores, nuestros fracasos. Pero es un corazón que nos ama así, como somos, sin maquillaje. (Francisco – Angelus, 16 de agosto de 2020).
Fuente: Vatican News
febrero 12, 2026 a las 2:31 am
amen
febrero 12, 2026 a las 5:37 pm
gracias mi señor Jesús amén amén
febrero 12, 2026 a las 6:22 pm
Ven señor Jesús Persona nuestras faltas y pecados Amén así sea 🙏🙇🏻♀️🙏📖🙌
febrero 12, 2026 a las 6:24 pm
Ven señor Jesús perdona nuestras faltas y pecados Amén que así sea 🙏🙇🏻♀️🙏🙌📖
febrero 13, 2026 a las 12:27 am
muy pero muy bonitas y efetivas reflexiones buenas noches y asta mañana q dios padre y la santitisima virgen María los vendiga
febrero 13, 2026 a las 4:20 pm
muy bonita reflexión espero que muchos le dediquen un poco más a Dios amen